Arnau Fuentes: Hace tan solo 15 minutos que acabamos de bajar del avión que nos llevaba de Montevideo a São Paulo, para una vez allá, coger otro avión para Madrid, sin entrar oficialmente en territorio Brasileño. Una simple escala. La sorpresa ha llegado cuando
tan solo a 50 metros de la puerta del avión nos encontramos una "serpiente", con un control de equipajes y arco de seguridad al final.